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En muchas ocasiones, a la hora de ponernos manos a la obra con el diseño de nuestro jardín, nos encontramos con que solo sabemos trabajar (o solo conocemos) las especies más sencillas dentro de la jardinería doméstica. Así pues, siempre nos encontramos con una reducida gama de especies que pasan por la lavanda, el romero, el tomillo… especies que, aunque dan un gran resultado, resultan muy repetitivas y ya vistas.

Sin embargo, no tienes porque conformarte con elegir siempre las mismas especies, existen una gran variedad de opciones que te darán los mismos resultados que las especies más estándar sin renunciar al uso de nuevos elementos vegetales.

Tal es el caso de la Salvia que es un gran sustituto de la lavanda en sus fases iniciales de crecimiento puesto que sus características son ampliamente similares durante los primeros años de edad.

 

“La Salvia da unos matices mucho más sutiles que la lavanda. Su textura es más amable y recuerda más a un delicado vegetal que a una planta ruda y rastrera como es la lavanda”

 

No es que pretendamos desprestigiar la lavanda, que hace tiempo le hicimos una entrada que puedes leer AQUÍ, pero si que proponemos otras alternativas en los diseños de jardines que busquen alternativas menos rústicas.


La Salvia, otro tipo de plantas y sus Características

Una vez presentada, es hora de pasar a las características técnicas que definen sus posibilidades de plantación.

La Salvia es una especie de clima mediterráneo con un crecimiento muy rápido que hace que se desarrolle con bastante velocidad y cubra los jardines en muy poco tiempo. Durante sus primeras fases de crecimiento, recuerda mucho a la lavanda, sin embargo, cuando han llegado a su estado adulto, ambas presentan diferencias muy marcadas:

 

  • La Salvia tiende a unos colores verdes más vistosos y crea macizos bajos donde la floración destaca de manera vertical.
  • La Lavanda, por su parte, se aprecia como una especies más rastrera con verdes más rústicos y marrones que crean grandes masas uniformes de donde sobresale su floración de manera radial.
Salvia Diseño de Jardín

La flor de la Salvia, de cerca, presenta diferencias marcadas respecto a la de la Lavanda.

 

La salvia puede llegar a los 60-80 cm de altura (existiendo variedades enanas), aunque la mayor parte de la masa se encuentra entre los dos primeros tercios de altura. Es altamente resistente tanto a la sequía como a las heladas llegando a soportar los -15ºC (cosa bastante inusual en el clima mediterráneo). Uno de los elementos que más hay que tener en cuenta, como en la mayoría de las especies de clima mediterráneo, es la necesidad de un buen sistema de drenaje que evite encharcamientos y pudriciones en las raíces por asfixia.

Destaca dentro de todas las especies la “Salvia officinalis” siendo la que mejor floración y características nos dará respecto a las demás. Su corta esperanza de vida (apenas 5 años) se contrarresta con su rápido crecimiento y su espléndida floración en tonos morados y malvas que suele darse entre los periodos comprendidos de abril a agosto.

Su cultivo es recomendable en los meses de primavera y verano y acepta todas las formas de plantación: en taludes, en grupo, masas, borduras, setos… Desde Paissano recomendamos colocarla rodeando especies de mayor porte con cromatismos fríos para formar una composición armónica. A continuación, podemos ver una primera imagen con un macizo de Salvia totalmente integrado con otras especies creando una bordura y una segunda donde el macizo se compone únicamente de esta especie.

 

La Salvia, otro tipo de plantas

Salvia Diseño de Jardín

 

Como podéis ver, no tenéis que encasillaros a la hora de elegir especies en el diseño de un jardín mediterráneo y podéis optar entre una gran variedad de nuevas especies que cumplan a la perfección el papel de otras más clásicas y comunes.

 

Un saludo Paissanos, y a disfrutar del paisaje.