TORRE PERDIGONES – ADRA
El paisajismo contemporáneo tiene un papel fundamental en la transformación de espacios urbanos, tanto desde el punto de vista ambiental como funcional. La intervención paisajística no se limita a introducir vegetación en una zona determinada, sino que propone una estrategia integral para conectar espacio, escala y contexto. El proyecto desarrollado en torno a la Torre de los Perdigones, en Adra, responde a esta lógica: un enclave con valor histórico y potencial simbólico, cuya recuperación debía abordar al mismo tiempo la mejora del entorno, la accesibilidad, la puesta en valor del hito y la integración con la trama urbana existente. El resultado es un espacio regenerado que combina vegetación, recorridos, mobiliario e iluminación con un lenguaje unitario, ordenado y coherente con el carácter patrimonial del lugar.
El entorno inmediato de la torre se encontraba en estado de degradación, con taludes inestables, ausencia de vegetación estructurada y una escalera de acceso que no cumplía criterios ni técnicos ni de seguridad.
- El punto de partida de la propuesta fue, por tanto, consolidar los elementos existentes y generar un esquema de accesos claro que permitiera recuperar el uso ciudadano del lugar.
- Se diseñó una escalera lineal de nueva geometría, flanqueada por jardineras integradas y zonas verdes, que vertebra el conjunto y resuelve los desniveles con continuidad visual y funcional.
- Este nuevo eje ordena las conexiones peatonales entre la cota baja y la plataforma superior, generando una secuencia de espacios transitables, estanciales y ajardinados, pensados para reforzar la percepción del entorno sin ocultar la torre ni competir con su escala vertical.
Desde el punto de vista vegetal, la intervención plantea criterios de adaptación al clima y mínimo mantenimiento. Para ello la propuesta incorporado vegetación autóctona y mediterránea en distintos estratos, con especial atención a la selección de especies resistentes al viento y a la salinidad del entorno. El estrato arbóreo, por su parte, combina ejemplares de porte medio con especies singulares de carácter vertical, que acompañan la geometría del recorrido y enmarcan visualmente la torre.
El estrato arbustivo se ha diseñado con especies densas, duraderas y con floraciones escalonadas, que aportan textura sin requerir riego intensivo. Por último, las zonas más expuestas se han tratado con tapizantes de bajo consumo hídrico, como cubresuelos xerófitos, gravas decorativas y elementos inertes que evitan la erosión del terreno.
Este diseño vegetal asegura una lectura limpia del entorno, respetuosa con el carácter seco del paisaje y coherente con la identidad local. En paralelo a la estrategia vegetal, se ha actuado sobre el mobiliario, la iluminación y los acabados superficiales.
- El mobiliario urbano se reduce a lo esencial, evitando la sobreocupación del espacio y manteniendo una estética neutra.
- Las luminarias, de baja altura y temperatura cálida, se disponen de forma que realzan el recorrido y el volumen de la torre sin generar deslumbramientos.
- En cuanto a los materiales, se ha optado por ofrecer soluciones duraderas y resistentes a la intemperie: muros de piedra seca, peldañeado antideslizante y barandillas de acero galvanizado, que garantizan la seguridad del uso público y refuerzan la permanencia de la intervención. La elección cromática y de texturas busca integrarse con el entorno natural y edificado, sin generar contrastes innecesarios ni artificios visuales.
Los proyectos de paisjaismo urbano, del que la Torre de los Perdigones es un gran ejemplo, van más allá del embellecimiento superficial, sino que se tratan de una actuación que pueden recuperar un lugar simbólico de una ciudad o municipio desde una visión técnica y respetuosa, mejorando la experiencia del visitante y permitiendo la apropiación ciudadana de su entorno A través de un diseño paisajistico bien trabajado respecto al recorrido, la ordenación del espacio vegetal y la mejora del sistema de accesibilidad, se puede reforzar la conexión entre patrimonio, paisaje y uso cotidiano. Esta actuación demuestra que el paisajismo, cuando se aborda desde el conocimiento técnico y el contexto específico, puede convertirse en una herramienta real de transformación urbana.