Cuando tenemos la oportunidad de trabajar con nuestro paisaje y colaborar para mejorar el día a día de los vecinos, nos venimos arriba. Los Carlos es el mayor anejo de la localidad de Lújar, Granada y está ubicado en la falda de una colina entre las ramblas de Lújar y Rubite. Tiene una población de unos 110 habitantes que generalmente viven de la agricultura de invernaderos. El antiguo lavadero es uno de los hitos urbanos e históricos del lugar.

 

 

 

 

OBJETIVO: DISEÑO Y FUNCIONALIDAD

Nuestro cometido es regenerar el entorno cercano, así como el propio lavadero. Mediante el diseño de exteriores, ponemos en valor las virtudes de este increíble emplazamiento con vistas infinitas que se pierden entre montañas. El lavadero se encuentra en una plaza de un escala bonita y apropiada para el pueblo, una escala humana que invita a la relación entre vecinos y hace que cada rincón cuente en el espacio final.

 

 

 

ESTADO PREVIO

El entorno se encontraba en un estado bastante deteriorado y con síntomas de olvido; dificultad en el acceso, paramentos de cal poco mantenidos, vegetación salvaje en zonas no controladas, cubierta de chapa metálica en disonancia con el resto de elementos de carácter rústico, valla perimetral de alambre que rompe el ambiente, falta de pavimento, elementos de fontanería al aire sin acabar… Esto provoca incomodidad al usarlo, incluso riesgo de caídas y falta de interés, que derivan necesariamente en falta de uso de este espacio.

ACTUACIÓN SOBRE LA PLAZA

El paisaje es sin dudad el valor más importante de la plaza. Planteamos un cierre con barandilla metálica sobre las vistas del paisaje que convierten la plaza en mirador a la sierra. Restauramos los paramentos para que luzcan como nuevos, y generamos un acceso cómodo y adaptado a personas mayores.

 

 

Uno de los puntos más importantes y urgentes a resolver era el pavimento. Hemos resuelto este problema mediante un nuevo pavimento de losas de piedra. Estas, de pequeño formato, se colocan de manera irregular alternando posiciones y tonalidades. Con ello conseguimos mantener una atmósfera rústica y antigua a pesar de introducir elementos actuales e industriales.

 

 

 

En el paño de fachada hemos construido un macetero de obra con el mismo acabado que el resto de paramentos. En este macetero creamos un jardín de especies vegetales mezclando esterlizias con palmitos, naranjas con verdes, aromáticas con arbustivas autóctonas para llenar la plaza de verde, de vida y de alegría. De esta forma introducimos el paisaje dentro de la plaza, mediante sus colores y olores.

 

 

 

ACTUACIÓN SOBRE EL LAVADERO

La idea es integrar todos los elementos de la plaza para crear una pieza que se lee como una sola entidad. Para ello, le damos continuidad estética a todas las piezas; reparamos paramentos blancos y usamos el mismo pavimento en todo el entorno.

Eliminamos los elementos metálicos de la cubierta, manteniendo los travesaños de madera y cubrimos con una nueva cubierta de lamas de madera. De esta forma, saneamos el interior del lavadero y sea crea un interesante espacio en torno a las 8 pilas de piedras.

 

Sustituimos la chapa metálica por una nueva cubierta de lamas de madera

 

Hemos recuperado el murete perimetral de la fuente, convirtiéndolo en zona estancial forrando sus caras superior y laterales con una estructura de laminas de madera. Así dotamos a la plaza de una gran bancada donde sentarse a charlar o a contemplar el paisaje escuchando el rumor del pequeño salto de agua. Esta estructura esconde un sistema de iluminación led que en las horas de noche crea un fantástico efecto visual  la vez que ilumina todo el espacio. De esta forma devolvemos a la vida el viejo lavadero antes en desuso.

 

 

 

Somos paisajistas y somos arquitectos, y si te ha interesado este ejemplo de uno de nuestros últimos trabajos de paisajismo, no dudes en darte una vuelta por nuestra web.

Un saludo Paissanos, y a disfrutar del paisaje.