Hace poco os propusimos una serie de motivos para crear un huerto urbano en casa. Debimos ser bastante convincentes porque han sido varios los lectores que nos han pedido que desarrollemos una línea dedicada a este tema ( si, lo sabemos, el punto número siete era demasiado convincente).

Desde la Paissano, queremos animaros a que montéis vuestro propio huerto y sintáis la experiencia aunque seáis principiantes. Nosotros llevamos más de una año con nuestro pequeño cajón de cultivo, y queremos compartir con vosotros los conocimientos que hemos ido adquiriendo durante este tiempo.

Bien es cierto que comenzar algo siempre suele costar un poco, en nuestro caso fue así, por eso queremos daros unos primeros consejos para que os sea más fácil dar el primer paso e ir aprendiendo con la práctica.

Huerto urbano en tu casa, primeros pasos

 

Lo primero que has de planificar, en líneas generales, es cuanto espacio quieres dedicar a tus cultivos:

 

-¿Quieres tener un par de maceteros cerca de la ventana porque no tienes terraza?

-¿Tienes una gran terraza pero has decidido usar solo un metro cuadrado?

-¿Quieres crear un pequeño espacio en tu jardín de 20m2 para el huerto?

 

El espacio disponible hará que sea más viable usar una serie de hortalizas y hará cambiar la rotación de cultivos.

Ten en cuenta que el ciclo de las verduras y hortalizas que plantes puede variar:

 

-Los rabanitos son los más rápidos en crecer y estarán listos en un mes.

-Muchas de las especies más populares como la lechuga tardan 2 meses.

-Las plantas de fruto (tomates, pepinos, berenjenas) necesitan 3 meses hasta tener una productividad óptima.

Huerto Urbano para principiantes

Como ves, habrá que ir viendo la combinación óptima de cultivos para que ningún espacio libre quede improductivo.

Otro punto importante a estudiar es la relación de especies en un mismo macetero. Si decides aunar especies en un mismo espacio, es posible que pienses que poner todas lechugas juntas en un macetero y todas las cebollas en otro sea la opción más inteligente. Sentimos decirte que te equivocas, las especies iguales tienen las mismas necesidades y luchan por los mismos nutrientes y espacios en el contenedor. Si mezcláramos las lechugas con las cebollas, las primeras crecerían por la parte superior tomando la mayoría de la luz con sus hojas  y las segundas tenderían a ensanchar su raíz ocupando el espacio que deja vacía la lechuga bajo tierra.

 

Existen 4 tipos de plantas con necesidades diferentes que debemos evitar mezclar para que la competición por nutrientes no acabe con el huerto:

-Plantas de Raíz: Como la cebolla o la zanahoria. Crecen hacia abajo y no necesitan apenas luz, perfectas para combinarlas con plantas de hoja o fruto.

-Plantas de Flor: Como la coliflor y la col.

-Plantas de Hoja: Como la lechuga o la acelga. Ocupan mucho espacio pero tienen poca altura.

-Plantas de Fruto: Como el pepino o la berenjena. Crecen en altura y hay que crear una estructura para sujetarlas por lo que suelen producir sombra.

tipos de hortalizas

Una combinación perfecta en un macetero que pudiera albergar 3 unidades seria una cebolla que ocupara la tierra y apenas tuviera presencia en la superficie; una lechuga que expandiera sus hojas y ocupara el espacio principal cercano a la tierra; y una planta de pepino que creciera en altura y ocupara el espacio que la lechuga no necesita.

Si decidiéramos poner 3 cebollas, no podrían crecer los bulbos por falta de espacio. Si fueran 3 lechugas, colapsarían el espacio superior y se quitarían la luz unas a otras. De ser 3 plantas de pepino, crecerían y lucharían entre ellas para ser la que más área ocupe ( a costa de las otras dos).

 

Hemos de tener en cuenta, que una vez sembrado el macetero con las tres hortalizas, cada una tendrá un tiempo de crecimiento:

-Al mes de plantar todo, el rabanito está listo para recolectar; la lechuga está dando hojas y la planta de pepino está creciendo y tomando altura…pero sin rastro de pepinos. Recolectaremos el rabanito y plantaremos otro.

-Al segundo mes, el nuevo rabanito esta listo para ser tomado al igual que la lechuga que ya tiene un tamaño considerable. La planta de pepino ha dado alguno ya, pero la producción es baja. Plantamos en el nuevo espacio dos rabanitos.

-Al tercer mes la mata de pepino nos da una producción interesante y los dos rabanitos están listos para su consumo.

 

Como veis podéis variar la combinación de hortalizas según vuestro gusto siempre que no colapséis una especie.

Maceteros y Sustratos

No creas que cualquier macetero es bueno para le cultivo, hay que buscar un poco para encontrar los óptimos.

Los maceteros han de tener una profundidad mínima de 20-30 cm para que las raíces puedan desarrollarse. Sobra decir que cuanto más profundo y ancho sea el macetero mejores serán los resultados.

Un error típico a la hora de elegir macetero es decantarse por los metálicos, suelen ser los más estéticos…pero también los más ineficientes. Cuando exponemos una planta al sol en un macetero metálico, el metal absorbe el calor y la temperatura de la tierra tiende a subir cociendo las raíces de la planta. A menos que vuestro plato favorito sean las raíces cocidas pasad de este material. Otro material erróneo suele ser la madera: Las cajas de madera son muy bonitas pero al contacto constante con el agua y la humedad se acaban deshaciendo y toman un aspecto desagradable. A menos que estés dispuesto a aislarlas ve a por lo fácil.

Los más recomendables son el plástico y la cerámica (o barro). El plástico es cómodo, buen aislante y pesa poco, es una buena opción aunque no la mejor. Los típicos maceteros de barro de toda la vida ganan la partida al plástico, madera y al metal en cuanto prestaciones: Son muy buen aislante y gracias a su efecto botijo consiguen conservar una temperatura fresca y constante en la tierra ( a costa de un consumo mayor de agua debido a la evaporización que crea tal efecto).

Para comenzar no os compliquéis demasiado, plástico o barro son opciones perfectas para los iniciados.

clases de maceteros

Una vez que tengamos el macetero elegido no debéis apresuraros a llenarlo de tierra. Como bien hemos explicado algunas veces en Paissano, primero es necesario una cama de grava. Un vez tengamos esta cama de unos 10-15 cm de espesor comenzamos a verter la tierra.

Drenaje macetero

Debemos usar una tierra que sea idónea para el cultivo de plantas y hortalizas. Las características que definen esta tierra son:

 

-Debe ser esponjosa y tener la suficiente porosidad para permitir llegar aire a las raíces.

-Conservación óptima de la humedad sin llegar al colapso de agua.

-Tener un Ph correcto para la absorción de los nutrientes.

 

¿Complicado encontrar esta tierra? No te preocupes, pídela en tu vivero y te recomendaran la que más se adapte a tus necesidades. Este punto es más informativo que otra cosa, no pretendemos que estudies la alcalinidad o el Ph de la tierra…ya puedes relajarte.

Aun así, has de saber que la tierra no tiene nutrientes infinitos. Cuando eches el primer sustrato al macetero seguramente conserve su alimento durante un mes, pero a partir de ahí los cultivos pueden ver afectado su crecimiento debido a la falta de nutrientes. Es recomendable usar una vez a la semana algún abono líquido de crecimiento que podamos mezclar con el agua de riego, esto dará a nuestra tierra los nutrientes necesarios para seguir dando alimento. Aun así, es aconsejable añadir sustrato nuevo al inicio de cada cosecha para ir saneando la tierra y renovarla. Recomendamos dos:

 

-Compost: consiste en materia orgánica que ha sido descompuesta y es altamente rica en nutrientes.

-Fibra de coco: compuesta por la cascara exterior del coco, muy rica en nutrientes y de una excelente aireación.

 

Iremos completando cada semana con una entrada nueva sobre conceptos básicos en el huerto urbano. Se que existen algunos puntos que pueden parecer complejos, te animamos a que nos preguntes tus dudas y que te inicies en el arte de la agricultura a pequeña escala, veras que es mucho más fácil y gratificante realizarlo que leerlo.