¿Qué sabes de arquitectura sostenible? Generalmente, el término sostenibilidad se asocia con ahorro de energía y con el uso de equipos de bajo consumo pero poco conocimiento se tiene de que también tiene que ver con calidad del aire; uso de materiales adecuados para el aprovechamiento de la luz natural como fuente de iluminación o aislantes para reducir el calor interior; tratamiento y re utilización de aguas grises; diseño de áreas verdes; reciclaje de materiales, entre otros muchos sistemas que minimizan el consumo de recursos no renovables.

La arquitectura sostenible busca garantizar el máximo bienestar y desarrollo de las personas, respetando e integrando la naturaleza en las construcciones que diseña, es decir, lo que hoy día definimos también como “construcción verde” o “eco-construcción. Entender que los muchos de los recursos con los que construimos nuestros hogares y áreas de trabajo no son infinitos y que su buen uso y aprovechamiento comedido asegura el mantenimiento constante de nuestro modo de vivir y de construir.

 

Viviendas con materiales que aportan baja huella de carbono.

 

Fundamentos de la arquitectura sostenible

 

Son cinco los fundamentos en los que se basa el diseño de estructuras sostenibles:

  1. Optimización del uso de recursos y materiales
  2. Disminución del consumo energético y uso de energías alternativas
  3. Disminución de la producción de residuos y emisiones
  4. Disminución de la necesidad de mantenimiento y de la explotación en el uso de las construcciones
  5. Aumento de la calidad de vida de las personas

 

Las grandes torres sacan la vegetación a fachada para disminuir la radiación solar.

 

El enfoque se orienta más a lo necesario que a lo posible, tratando de cumplir la regla de las tres R, reducir, reutilizar y reciclar. Existen algunos indicadores que han demostrado ser muy útiles al momento de diseñar y planificar las obras con sentido sostenible, que deben adaptarse al entorno y a las características de la construcción a desarrollar. Algunos de estos indicadores son la huella de carbono total que deja la construcción una vez finalizada o durante su vida útil; y la medición en “litros de agua” que se han necesitado para realizar el proyecto.

 

Con base en el entorno en el que se desarrollará la estructura sostenible, se debe seleccionar el aislamiento térmico, la forma de la construcción, el tipo de vegetación a utilizar, la producción de energía, y la gestión del agua y de los desperdicios de forma de optimizarlos desde un enfoque ecológico. Además, ninguna de estas decisiones es incompatible con ambientes confortables, pues pueden diseñarse estructuras altamente cómodas y modernas gracias a todos los avances que en este sentido se han hecho en el desarrollo de materiales y tecnologías sostenibles.

 

Cerrar el patio con vegetación reduce la temperatura interior de la vivienda.

 

Arquitectura sostenible tanto por dentro como por fuera

 

Prácticamente cualquier material puede ser utilizado sobre principios sostenibles y el resultado es sencillamente fenomenal. Existen ejemplos muy curiosos de arquitectura sostenible con el uso de materiales reciclados para el diseño de fachadas: sillas plásticas, contenedores plásticos, restos de ventanas de casas abandonadas, residuos de productos agrícolas, ladrillos de cerámica…

 

La reinterpretación de materiales puede darnos opciones de diseño de interior y aislamiento acústico y térmico.

 

¿Algo más innovador? Autopistas solares recubiertas con paneles solares que permitirán la iluminación nocturna de la propia autopista, calentarla en condiciones de nieve o hielo o, incluso, cargar vehículos eléctricos, o también baldosas que aprovechan la energía cinética que generan los peatones cuando caminan sobre ellas.

La arquitectura sostenible llegó para quedarse y ayudarnos a preservar nuestro ambiente presente y futuro. ¡Comencemos a ver el mundo como el hogar en el que convivimos todos!

 

Un saludo Paissanos y a disfrutar del paisaje…